Hace diez años, todo empezó con una mesa vieja, unas pocas herramientas y un rollo de cobre.
Soy María, tengo 52 años, y todavía recuerdo la primera pieza que hice con mis propias manos.
No buscaba hacer joyas como todas las demás. Quería crear piezas con carácter, hechas despacio, una a una, y con una historia detrás.
Poco a poco llegaron los primeros pedidos. Algunas clientas volvieron. Otras regalaron mis piezas a personas especiales.
Y, casi sin darme cuenta, han pasado 10 años.
Hoy Marcos y yo celebramos nuestro 10.º aniversario, pero la esencia sigue siendo la misma:
cobre trabajado a mano, pieza por pieza.
Gracias por acompañarnos en esta historia.
— María